Y pensar que junto a su sonrisa la vida es maravillosa... Pensar que todo va a acabar y recordar que no puede ser, porque mis recuerdos no son cicatrices sino rosas con alguna espina, que nunca llegan a hacer herida, sino camino en el que tú eres arena y yo piedra entrelazada, juntos un desierto... Hagámoslo florecer, que la arena cambie por tierra y yo por hierba, y nuestro amor un torrente de agua que no pare de emanar...
¿Cambiar esto? Nada ni nadie conseguirá que pueda llegar a sentir esto que siento, tu amor ha calado... y bien adentro.
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